¿Te vas a dar un capricho?, ¡mejor que sea un par de lentes!

¿Te vas a dar un capricho?, ¡mejor que sea un par de lentes!
Enterarte de que necesitas usar lentes o saberlo desde siempre lleva a considerar que hay un aspecto de la salud al que se deberá prestar atención de por vida. También que supondrá una inversión en visitas al oftalmólogo y en el cambio de tus contactos o lentes graduados cada cierto tiempo, o en una cirugía para mejorar la visión.


Sin embargo, esto no significa que al padecer de un trastorno ocular todo sean malas noticias. De hecho, la ya sabida relación entre los lentes oftálmicos y el estilo equivale a la posibilidad de cederle un poquito de terreno a la vanidad mientras se elige un armazón de diseñador y como entre los dichos de la sabiduría popular siempre podremos apelar a aquel que advierte sobre no escatimar en la salud, ¿por qué no habríamos de tener varios pares de lentes en tendencia?


Si bien, es posible ahorrar frecuentando una óptica económica o eligiendo unos armazones menos costosos, lo recomendable en estos casos es permitirse un capricho en honor a una sana vanidad, literalmente, ya que, además de pensar en el diseño debes considerar que tus lentes cuenten con antireflejante, un tratamiento del cristal que garantiza una mejor visibilidad y protege al ojo de la luz azul que emiten los dispositivos electrónicos y otros destellos perjudiciales para la vista. Por otro lado, este tipo de lentes te ayudará a conducir con más seguridad por la noche.


Otro compañero imprescindible del estilo serán las lentes de alta definición, sobre todo en el caso de pacientes con cicatrices corneales o cataratas, debido a que estas gafas aportan mayor claridad y una mejora en la visión periférica que no ofrecen los lentes comunes.


Los lentes de policarbonato, por otra parte, aportan un doble beneficio, clínico y estético a quienes los llevan, pues además de mejorar notablemente la visión de corta y larga distancia, crean la impresión de “adelgazar” el cristal.


Y si estás entre los afortunados que han llegado a la paternidad –esa etapa en que los caprichos no son para uno mismo, sino para tu descendencia– conviene elegir unos lentes trivex, que se caracterizan por ser resistentes –hasta cierto punto– a los golpes, caídas y rayones. Otra opción sería adquirir lentes de contacto, cuyo precio también puede ser accesible y hasta más redituable, puesto que los juegos con tus niños no podrán romperlos –como sucede con los armazones— además de rejuvenecer tu apariencia.


Lo importante es encontrar la mejor opción para que puedas visualizarte a diario y aceptar, de una vez y definitivamente, que si uno ha de gastarse una fortuna en vanidad, ninguna será mejor ni estará tan libre de culpa como unos lentes graduados.

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TAGS: armazón, lentes de contacto, lentes