Manejar la adolescenca de manera eficiente

Manejar la adolescenca de manera eficiente
La adolescencia puede convertirse en un choque emocional para todos los involucrados. Entre padres e hijos puede surgir un distanciamiento durante la adolescencia.

Para muchos padres la transformación física y emocional llega demasiado rápido, sin tiempo a asimilarlos y aprender a reaccionar ante la nueva realidad, el niño se ha transformado en un adolescente. Estos cambios son aun más turbadores para ellos porque los sufren en primera persona.


El proceso de la adolescencia y cómo se pueden manejar los desafíos que surgen


Durante la adolescencia llegan cambios físicos y emocionales que tienen influencia en las relaciones sociales. La escuela secundaria y pasar más tiempo con sus compañeros les lleva a variar sus referencias. Aparecen nuevos desafíos, como el uso de drogas, alcohol y las relaciones sexuales.


Alrededor de los once años para las niñas y trece años para los niños, comienza el proceso de cambios físicos de la adolescencia, llamado pubertad. La edad a la que comienza la pubertad está disminuyendo, probablemente debido a una mejor nutrición.

En realidad los cambios hormonales empiezan antes, propiciando cambios de humor e inestabilidad emocional. Par las niñas estos cambios comienzan antes que en los niños y, durante los primeros tres o cuatro años, parecerán estar madurando mucho más rápido. Después de esto, los niños se ponen al día.

Los principales cambios en las niñas: aparición de períodos menstruales, crecimiento de los brazos, el cuerpo y el vello púbico.
En niños: la voz se transforma; se vuelve más profunda, crecimiento del vello corporal y púbico, vello facial, erecciones y sueños húmedos.

Con 17 años son hombres y mujeres adolescentes que pueden ser físicamente más grandes que sus padres y capaces de tener hijos. A pesar de esto, todavía necesitan su apoyo de sus padres.

No es sorprendente que, en esta etapa de alteraciones, algunos adolescentes se preocupen mucho por su apariencia, especialmente si estos cambios les ocurren antes o después que a sus compañeros.

Durante el desarrollo físico utilizan mucha energía, y esta puede ser la razón por la cual los adolescentes a menudo parecen necesitar tanto sueño. Puede ser que levantarse tarde no implique ser solo pereza.

Problemas sociales

Algunos problemas sociales en la adolescencia pueden deberse al entorno familiar, la separación de los padres, un entorno demasiado exigente, los niños que al llegar a casa juegan solos. Estas situaciones afectarán el rendimiento escolar y la capacidad en crear un círculo de amigos.

A pesar de todo, los periodos de inestabilidad van y vienen. Salvo en casos extremos, los adolescentes superan esta fase sin problemas serios. Por eso, los padres no deben atormentarse pensando que han hecho mal su papel como tutores, realmente no es fácil y aunque los hijos no lo demuestren, tienen un papel fundamental para ellos. El hogar, para los adolescentes, supone el entorno seguro donde refugiarse.

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TAGS: adolescentes, adolescencia, niños, padres

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