El cumplimiento de la higiene de manos por parte de los profesionales sanitarios no llega al 50%

El cumplimiento de la higiene de manos por parte de los profesionales sanitarios no llega al 50%

NOTA DE PRENSA


MEJORAR LA COORDINACIÓN ENTRE LOS SERVICIOS DE MEDICINA PREVENTIVA Y SALUD PÚBLICA ES FUNDAMENTAL PARA MEJORAR LA SERGURIDAD DEL PACIENTE, LUCHAR CONTRA LAS RESISTENCIAS ANTIBIÓTICAS Y LAS INFECCCIONES HOSPITALARIAS


-Es necesario reenforcar la política antibióica desde el punto de vista de la autoridad sanitaria y estudiar restricciones sutiles en el uso de antibióticos.


- SEMPSPH y SEIMC lideran la lucha contra las infecciones bacterianas


- El cumplimiento de la higiene de manos, clave en el control de la infección nosocomial, no llega al 50 por ciento.


Valencia, 16 de junio de 2017. Juan Martínez Hernández, especialista en Medicina Preventiva ha presentado en el XVIII Congreso Nacional y VIII Internacional de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene, que se celebra esta semana en el Palau de la Música de Valencia, una serie de medidas para armonizar los servicios de salud pública y los servicios de medicina preventiva.


“Se trata de un conjunto mínimo de ítems a desarrollar, como propuesta inicial abierta, dinámica, que permiten obtener resultados más adaptados a las demandas de los pacientes y de la sociedad, en términos de higiene, seguridad del paciente y control de la infección” – puntualizó Martínez.


Entre las medidas propuestas destaca dotar a los servicios de medicina preventiva, salud pública e higiene de carácter ejecutivo, algo que hasta ahora no tienen, ya que son “asesores” de la Dirección General y además cuentan con un carácter “central y clínico”. Se pretende dotar de herramientas a dichos servicios para ser más ejecutivos, si llegara el caso, en coordinación con los técnicos de salud pública y la Dirección General.


“Es necesario poner en marcha protocolos de precaución, ya que existen sutiles diferencias en los protocolos de precauciones para pacientes entre los diversos servicios de medicina preventiva y salud pública y los hospitales. Con estos protocolos de precaución se pretende generar soportes comunes y obtener, en particular, material autoadministrable por las Urgencias de Hospital, de modo que se facilite la respuesta coherente ante enfermedades transmisibles en toda la organización. Reflexión sobre el componente ético y legal de las precauciones, a los ojos de la humanización de la asistencia.”


Otra de las acciones a desarrollar se refiere a las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria con la creación de grupos de reflexión sobre la obligatoriedad y pertinencia de la recogida de información, ya que la información epidemiológica solo tiene sentido si se destina al control de la enfermedad.


En este sentido, Martínez explicó que “es necesario reenfocar la política antibiótica dado que afecta también a la sanidad animal y la higiene y seguridad alimentaria, y compromete el bienestar futuro de la humanidad, siendo un gran problema de salud pública a nivel mundial, por lo que hay que valorar si procede alguna intervención desde la autoridad sanitaria con medidas ejecutivas de control, que empoderen la función del preventivista y permitan un impacto real en el control de este problema creciente. Es importante estudiar la oportunidad de restringir de forma condicionada el uso de determinados antibióticos.”


 


SEMPSPH Y SEIMC lideran el control de las infecciones bacterianas


 


Otro de los temas tratados en la mesa “Actividades para la Prevención y el Control de Infecciones Nosocomiales”, fue la presentación del documento de consenso firmado entre la SEMPSPH y la SEIMC para trabajar conjuntamente para lograr el control de infecciones por microorganismos multirresistentes y optimizar el uso de antimicrobianos.


En este sentido, tanto el presidente de la SEMPSPH, el doctor Francisco Botía, como el presidente de la SEIMC, José Miguel Cisneros se han coincidido al insistir “en que solo mediante el trabajo conjunto se podrá alcanzar el nivel de competencia y los recursos necesarios para frenar la amenaza que representan las resistencias.”


 


La SEIMC y la SEMPSPH están de acuerdo en considerar que se ha llegado a una situación tan grave, entre otras razones, porque el uso de los antibióticos, y el control de las infecciones son deficientes. Los indicadores de calidad de ambos procedimientos así lo indican, de modo que una de cada dos prescripciones de antibióticos es inadecuada, y el cumplimiento de la higiene de manos es inferior al 50%, según ha indicado el doctor Botía, presidente de la SEMPSPH.


La resistencia a los antibióticos es uno de los principales problemas de salud pública a nivel global que también afecta a nuestro país. Los pacientes con infecciones producidas por bacterias resistentes a los antibióticos tienen menos opciones de recibir tratamientos de máxima eficacia. Se calcula que, anualmente, en España fallecen 3.500 personas debido a las resistencias a los antibióticos.


Por otro lado, el uso inapropiado de antibióticos contribuye al aumento de las resistencias, lo que empeora la situación. Se estima que este año morirán 700.000 personas en el mundo por infecciones causadas por bacterias multirresistentes y que, de seguir así, en el 2050, diez millones de personas fallecerán cada año, superando las muertes por cáncer.


Este acuerdo de consenso entre las sociedades es un primer paso para el trabajo multidisciplinar y no descarta la adhesión de otros grupos profesionales.


 


 

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TAGS: Salud Pública, Medicina Prenventiva, Vacunas, SEMPSPH, Seguridad del Paciente,

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