LAS TRAMPAS DEL AMOR

Robson Marins de Abreu nos presenta Las trampas del amor como si de un torrente incontrolable de palabras se tratara. Quizá sea la necesidad de compartir su experiencia y sus conocimientos con otras personas la que convierte su libro en un fluir incesante de ideas, consejos, descripciones, sensaciones…


El libro comienza hablando de “Eros”. En este bloque nos lleva a conocer su percepción del amor a través de diferentes puntos negativos de las relaciones: violencia, autodefensa, posesión, desconfianza… De esta forma, no pretende tirar por tierra el amor, sino presentarnos un abanico de circunstancias que pueden acabar con él en las relaciones de pareja. Todo ello visto según la psicología y carácter de las personas. Marins de Abreu relata con viveza estas circunstancias negativas para prevenirnos contra la mala interpretación del amor por parte de algunas personas: «El amor enfermizo se cree dueño de la persona con la que se relaciona, no es capaz de aceptar por nada una ruptura».


En un segundo bloque, nos adentramos en la “Philia”: el amor fraterno, de amistad y afecto. En este caso, la defensa de la amistad, el amor en la amistad y la amistad en el amor (diferenciando siempre amor de sexo para no confundir al lector) se convierte en su lucha: «Cuando encontré amigos de verdad fue la experiencia más emocionante de mi vida…». Basar una relación de pareja en la amistad o conseguir hacer crecer la amistad dentro de la pareja y del respeto de la pareja por los amigos fuera de la pareja es, para el autor, un signo de madurez en la relación. No solo nos habla de la amistad en la pareja, sino de esta para la persona como ser independiente, que, por naturaleza, busca relaciones con otras personas para poder sentir y hacer sentir la fortaleza emocional que nos ayude a enfrentarnos a los retos diarios de la vida. Pero ojo, también pone en tela de juicio amistades que aparentan serlo o que, sin querer aparentarlo, pueden confundir a la otra parte de la relación.


 


Las trampas del amor nos lleva entonces al “Ágape”. «El amor ágape, puro, gentil, no violento, suple cualquier necesidad». Marins de Abreu abre la puerta al amor desinteresado y a todas las formas de amor que se muestran como tal de cara a la sociedad, pero que en privado muestran su verdadera cara, una cara de intereses, dependencias insanas, etc. “Ágape” se cierra con una búsqueda de la libertad entre los miembros de una pareja. Una libertad que se identifica con la confianza que el sentirse amado sin engaños proporciona, o debe proporcionar, a ambas partes de la pareja.

FECHA: a las 10:39h (16 Lecturas)

TAGS: LAS TRAMPAS DEL AMOR